¿EN QUÉ CONSISTE?

Una alimentación equilibrada -junto con la práctica de ejercicio regular- es fundamental para que nuestro cuerpo funcione con normalidad y para que se reduzca el riesgo de padecer ciertas enfermedades a corto o largo plazo.

Numerosas enfermedades tienen una estrecha relación con nuestra dieta. Algunas pueden deberse a carencias o déficit de nutrientes u otras -esto es más común en países industrializados como España- se deben a lo contrario: abundancia y exceso de alimentos que suelen ir unidos al sedentarismo. Este exceso puede conducirnos a la obesidad y muchas patologías asociadas como diabetes, hipertensión, o hipercolesterolemia.

Todas ellas tienen un tratamiento nutricional, tanto para mejorar los síntomas como para evitar posibles complicaciones.

Con una alimentación y pautas dietéticas adecuadas a cada persona, teniendo en cuenta sus requerimientos nutricionales, sus gustos y patologías, se conseguirá mejorar notablemente su binestar y asegurar una evolución favorable de la enfermedad.

ENFERMEDADES QUE MEJORAN CON UNA NUTRICIÓN ADECUADA

  • Alergias en intolerancias alimentarias.
  • Anemias alimentarias (anemia ferropénica, anemia megaloblástica, anemia perniciosa).
  • Diabetes mellitus.
  • Dislipemias (hipercolesterolemia o hiperglucemias).
  • Hipertensión arterial.
  • Insuficiencia hepática.
  • Insuficiencia renal.
  • Enfermedades digestivas (enfermedad de Crohn, gastritis, estreñimiento, colon irritable, hernia de hiato, disfagia).
  • Osteoporosis.
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