Alergias, intolerancias y salud digestiva
Que Ofrecemos
Si tienes una alergia o intolerancia alimentaria, acude a tu médico de confianza.
Alergia, intolerancia y malabsorción no significan lo mismo. Si aparecen síntomas después de determinados alimentos, es importante identificar correctamente el problema antes de retirar grupos enteros de la dieta.
DietAna mantiene la educación sobre las diferencias entre alergia e intolerancia. Para su diagnóstico se realiza a través de los diferentes test por los laboratorios Calderon, cada vez más punteros en la detección de enfermedades digestivas e intestinales a través de los mismos.
Ver las novedades de los test de Calderon que ya pueden medir la microbiota y nosotros Podemos modificarla de forma alimentaria, gracias a indicadores inflamatorios y falta de permeadbilidad intestinal
ANA ALBERT AMORÓS
Profesional de referencia
El abordaje nutricional se centra en comprender síntomas, diagnóstico, tolerancia y necesidades, evitando restricciones innecesarias y coordinando el proceso con valoración médica cuando proceda.
Formación Académica
- Licenciada en Farmacia y Nutrición
- Especialista en Análisis Clínicos
Hay que distinguir entre alergias e intolerancias alimentarias.
Las alergias exigen diagnóstico médico, y las intolerancias se gestionan ajustando porciones sin restricciones innecesarias, pudiendo acceder a través de Dietana a los AIRTEST de Laboratorio Calderón según la sospecha clínica.
Tras el diagnóstico, el plan se adapta para evaluar tolerancias y posibles reintroducciones, evitando eliminaciones definitivas. Cualquier suplementación digestiva opcional (como los productos NPRO seleccionados) se pauta de forma justificada y coordinada con tu situación clínica y medicación.
Diagnostico
Alergia o intolerancia alimentaria
Recuerda: si piensas que puedes tener una alergia o intolerancia alimentaria, acude a tu médico de confianza. Un diagnóstico a tiempo puede ahorrarte muchos problemas.
Las alergias tienen lugar cuando el cuerpo identifica una sustancia que debería ser inocua como algo extraño.
Nuestro sistema inmune desencadena una reacción para eliminarla del organismo, que incluye, entre otros, la producción de sustancias con acción inflamatoria como la histamina. Una alergia puede producir desde simples molestias cutáneas, como sarpullido, molestias digestivas, o hasta una grave reacción anafiláctica con inflamación de las vías respiratorias, que puede causar la asfixia y la muerte.
Por este motivo es fundamental que las alergias alimentarias estén diagnosticadas y que se cumpla a rajatabla la normativa (Anexo II del Reglamento 1169/2011 y Real Decreto 126/2015), que incluye la declaración de alguno de los 14 alérgenos, en los alimentos que podemos comprar o consumir. Incluso cantidades muy pequeñas de esos alimentos pueden provocar una reacción grave. Por este motivo, aunque el alimento no lleve entre sus ingredientes alguno de los 14 alérgenos, se debe indicar si se ha fabricado o envasado en una instalación donde se manipulan, o si alguno de sus ingredientes podría contener cantidades mínimas (la famosa frase de “puede contener trazas de…”).
Las personas con una alergia diagnosticada a alguno de estos alimentos pueden necesitar llevar siempre consigo una jeringuilla precargada de adrenalina, para su uso en caso de una reacción anafiláctica como primera intervención.
El ejemplo más típico es la intolerancia a la lactosa. Este azúcar que contiene la leche está formado por dos moléculas unidas: glucosa y galactosa. Para poder absorberlas, nuestro organismo debe romper la unión entre ambas, de lo que se encarga una enzima presente en nuestro intestino llamada lactasa. Algunas personas, por cuestiones genéticas, pierden en la etapa adulta la capacidad de producir lactasa. Esto hace que ese azúcar llegue al colon, donde las bacterias que residen allí lo fermentan, produciendo los síntomas conocidos (dolor o hinchazón abdominal, diarreas, náuseas…). En este caso nos encontraríamos con una intolerancia primaria a la lactosa. Junto con la lactosa, la otra intolerancia metabólica que se encuentra bien definida es la intolerancia a la fructosa.
Por otro lado, algunas enfermedades crónicas o circunstanciales, como la celiaquía, la enfermedad de Crohn o alteraciones en la microbiota o flora intestinal pueden hacer que la producción de lactasa se reduzca. Estaríamos, en ese caso, ante una intolerancia secundaria a la lactosa.
Los síntomas de las intolerancias alimentarias suelen, sobre todo, limitarse al aparato digestivo, y no suelen poner en peligro la vida del que las sufre. Son, sin embargo, molestas y pueden ser muy limitantes para la persona que las padece.
Es importante saber que sólo determinadas pruebas pueden detectar si padecemos una alergia o una intolerancia alimentaria.
En el caso de la alergia, la prueba más habitual es el prick test o prueba cutánea, en la que se compara la reacción al alérgeno con un patrón de referencia, que es la histamina. Otros test adicionales pueden ser un análisis de IgE en sangre o una prueba de provocación controlada con el alimento, en entorno hospitalario.
Por otra parte, las intolerancias alimentarias pueden diagnosticarse con un test genético, que nos va a decir si tenemos la capacidad de producir esas enzimas digestivas o no. En algunos casos como la celiaquía, si el test es positivo, podemos necesitar pruebas adicionales para conocer nuestra respuesta ante la enfermedad.
Lo que en cualquier caso no es válido son los test de intolerancia basados en aparatos de lo más variopinto que se pueden encontrar en algunos establecimientos.
Tu Mejor Opción
Test de sensibilidad alimentaria 220 alimentos
Con el test de sensibilidad alimentaria te contestamos a estas preguntas con solamente una muestra de sangre. Es una prueba realizada en el laboratorio mediante la técnica de microarray, que determina la presencia de anticuerpos igg en suero frente a 220 alimentos.
- Alteraciones Digestivas
- Eccemas Crónicos
- Cefaleas y Migrañas
- Tendencia a la Obesidad
- Bajo Rendimiento Físico
- Hiperactividad Infantil
- Agresividad
Preguntas Frecuentes
¿Cómo Trabajamos?
Nuestra gratificación es que logres alcanzar tus metas y mejores tu calidad de vida de una forma saludable.
Valoramos, controlamos y mantenemos el estado nutricional de nuestros pacientes.
Asesoramos y damos soporte tanto a personas sanas como enfermos con distintas patologías.
Mejoramos los hábitos de vida de nuestros pacientes para que alcancen un estado equilibrado en su salud.
Guiamos a nuestros pacientes a conseguir un objetivo: enseñarles a comer saludablemente.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo Trabajamos?
Nuestra gratificación es que logres alcanzar tus metas y mejores tu calidad de vida de una forma saludable.
No. Una alergia implica una respuesta inmunitaria; una intolerancia o malabsorción suele seguir mecanismos digestivos o metabólicos diferentes.
Entre los síntomas frecuentes están hinchazón, gases, dolor abdominal, diarrea o cambios del tránsito, aunque también pueden deberse a otras causas.
No. Ese test se elimina de la nueva web y se sustituye por pruebas diagnósticas más coherentes con cada sospecha clínica.
Es una línea de pruebas de aire espirado que analiza gases producidos después de administrar un sustrato concreto.
DietAna publicará el catálogo definitivo. La propuesta contempla pruebas de aire espirado para lactosa, fructosa, sorbitol y otras disponibles, además de estudios de sobrecrecimiento bacteriano cuando proceda.
Sí. Debes seguir exactamente las instrucciones de preparación para evitar resultados difíciles de interpretar.
No necesariamente. La pauta depende del tipo de problema, de los síntomas y de la tolerancia individual.
No es recomendable mantener restricciones amplias o prolongadas sin una razón clara y sin asegurar que la dieta siga siendo completa.
No. La suplementación se valora caso por caso y nunca debe presentarse como obligatoria de forma general.
Los síntomas digestivos pueden tener múltiples causas. El resultado debe interpretarse dentro de la historia clínica y puede ser necesario continuar el estudio.